La radio que observamos en la imagen es un magnífico ejemplar de Philips que representa la edad dorada de la electrónica de consumo europea. Este modelo, con su distintivo acabado en tono crema o marfil, encarna la estética de los años 50 y principios de los 60, cuando la radio era una pieza central del mobiliario doméstico.
Historia de Philips
La historia de Philips comenzó el 15 de mayo de 1891, cuando Gerard Philips y su padre Frederik Philips fundaron Philips & Co. en Eindhoven, Países Bajos. Frederik, banquero de Zaltbommel, proporcionó el respaldo financiero para la compra de una modesta fábrica, mientras que Gerard, ingeniero que había trabajado previamente con Anglo-American Brush Electric Light Corporation, aportó la experiencia técnica. La compañía inicialmente se enfocó en la producción de lámparas incandescentes de filamento de carbono para satisfacer la creciente demanda de iluminación asequible.
En 1895, Anton Philips, hermano menor de Gerard, se unió a la empresa aportando una visión comercial excepcional que fue fundamental para la rápida expansión internacional de la compañía.
El Legado de Louis Kalff
Gran parte de la excelencia en diseño de Philips se remonta a Louis Christiaan Kalff (Amsterdam, 14 de noviembre de 1897 – Waalre, 16 de septiembre de 1976). Este arquitecto con pasión por el diseño gráfico se unió a Philips en 1925 y comprendió la importancia del diseño consistente y efectivo en la preferencia del consumidor. Kalff estandarizó la tipografía, los colores y el diseño general de los anuncios y empaques de Philips. En 1938, creó el famoso escudo de Philips con las ondas y estrellas, uno de sus aportes más reconocidos.
Después de la Segunda Guerra Mundial, Kalff supervisó el diseño de radios, altavoces, electrodomésticos e instalaciones de iluminación profesional. Los nuevos productos eran a menudo «kalffados» primero: verificados en función, apariencia y reconocibilidad como producto Philips.
Características Técnicas de las Radios de Válvulas
Las radios Philips de esta época utilizaban tecnología de válvulas termoiónicas (tubos de vacío), el estándar antes de los transistores. Estas radios generalmente incluían receptores superheterodinos con múltiples bandas: Onda Larga (LW), Onda Media (OM), Onda Corta (OC) y, en algunos modelos, Frecuencia Modulada (FM).
El dial central mostraba ciudades europeas importantes como Barcelona, Madrid, Sevilla y Stuttgart, recordando que estas radios eran verdaderas ventanas al mundo. Los controles incluían sintonización, volumen, tono y selectores de banda. Muchos modelos incorporaban un «ojo mágico» (magic eye) para facilitar la sintonización precisa de las estaciones.
Diseño y Materiales
La carcasa se fabricaba típicamente en baquelita o «Philite» (la marca propia de Philips de resina fenólica). La baquelita fue descubierta en 1907 por Leo Baekeland, y su patente expiró en 1927, permitiendo que fabricantes como Philips exploraran completamente las posibilidades de forma que ofrecía este material.
La gran rejilla frontal con patrón geométrico no solo cumplía una función estética, sino que también permitía una excelente difusión del sonido. Las perillas cromadas de gran tamaño facilitaban el manejo y reflejaban el diseño industrial cuidadoso de la época.
Valor y Coleccionismo Actual
Hoy en día, las radios Philips vintage son piezas codiciadas por coleccionistas. Según expertos en restauración, las radios antiguas en funcionamiento pueden venderse por $1,000-$2,000 USD, mientras que las no funcionales se encuentran alrededor de $50 USD. El valor depende de múltiples factores: condición general, rareza del modelo, marca específica, disponibilidad en el mercado y si está en funcionamiento.
La restauración profesional es crucial. Los coleccionistas reemplazan condensadores electrolíticos antiguos, capacitores de papel y cera, resistencias fuera de especificación y válvulas débiles. Es fundamental no enchufar estas radios sin una inspección electrónica cuidadosa, ya que los componentes de más de 70 años pueden fallar catastróficamente.
Conclusión
Esta radio Philips es testimonio de una era donde los productos se diseñaban para durar generaciones. Representa el legado de innovación iniciado por Gerard y Frederik Philips en 1891, refinado por la visión de diseño de Louis Kalff, y preservado por coleccionistas que valoran tanto su calidad de construcción como el sonido cálido característico de los equipos valvulares.
Si quieres saber qué servicios podemos ofrecerte, te dejamos el enlace a nuestra web aquí!